El Consejo de Ministros ha aprobado hoy el anteproyecto de la Ley de Estabilidad Presupuestaria, que prevé una multa del 0,2 % del PIB a las administraciones que no cumplan
con la
senda de reducción de déficit para alcanzar a partir del 2020 el
equilibrio presupuestario.
Con la norma España "ha tomado la
delantera" en el impulso a la estabilidad presupuestaria en el seno de
la Unión Europea, ha dicho la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz
de Santamaría, que la ha calificado como una "reforma estructural de
primer orden" adoptada "en un plazo muy reducido".
Esta será
una de las bazas que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy,
presentará ante sus colegas comunitarios en su primer Consejo Europeo,
que se celebra el 30 de enero.
El anteproyecto destaca que la
sanciones impuestas a España por la Unión Europea (UE) en materia de
estabilidad serán asumidas por la administración responsable.
Así, en el caso de que una administración incumpla el plan
económico-financiero esta deberá constituir un depósito retribuido del
0,2 % de sus PIB nominal, que a los seis meses podrá convertirse en
multa en caso de que los incumplimientos se reiteren.
A los
nueve meses, Hacienda podrá enviar una delegación para valorar la
situación económico-presupuestaria de la administración incumplidora.
"La visita no es amable", ha admitido por su parte el ministro de
Hacienda, Cristóbal Montoro, respecto a la delegación que podrá enviar
Hacienda.
El formato sería similar a las troikas que se envían
a los países del euro incumplidores para "poner los deberes, trabajar
en paralelo y acometer los ajustes correspondientes", ha dicho el
ministro.
Sobre las sanciones, ha afirmado que la ley se hace
precisamente "para que España no tenga sanciones", pero en el supuesto
de que las haya "la intención es que el responsable se haga cargo con
consecuencias políticas y económicas".
Por ello, ha pedido "aceptarlo con la naturalidad del sistema que aceptamos como propio en la UE".
Todo ello, según ha recalcado, con un "cuidado extremo en no
interferir en la capacidad de autogobierno de comunidades autónomas y
entes locales".
Sáenz de Santamaría, ha explicado que "esta
misma tarde" se va a remitir el anteproyecto a los portavoces del PSOE
-con el que se consensuó la reforma constitucional que da origen a esta
ley- y del resto de los grupos políticos que deberán votarla en el
Parlamento.
Se hará en paralelo a la preceptiva remisión al Consejo de Estado, que deberá dar una opinión sobre el texto.
De este modo se busca ampliar al plano político el acuerdo
territorial que se ha conseguido con comunidades autónomas y entes
locales, que han aceptado que aprobar techos de gasto previos a sus
presupuestos y enfrentarse a sanciones si incumplen los objetivos
marcados.
El ministro Montoro ha recordado que se da traslado a
la legislación española de la normativa europea en materia de sanciones
y de inspecciones a las administraciones incumplidoras de los planes
económico-financieros.
Además, el gasto no podrá aumentar por
encima de la tasa de crecimiento del PIB y ha añadido que se da
prioridad al pago de los intereses y del capital de la deuda pública
para dar seguridad a los inversores.
Todas las
administraciones deben presentar equilibrio o superávit y ninguna podrá
incurrir en déficit estructural (del 0,4 %), salvo situaciones
excepcionales, a partir de 2020, tal y como ha explicado también hoy en
Davos el ministro de Economía, Luis de Guindos.
Hasta esa
fecha serán los programas de estabilidad de la Comisión Europea los que
determinen los objetivos de déficit, que por el momento están fijados en
el 4,4 % para 2012, si bien cabe la posibilidad de que la caída de la
economía conlleve una relajación de esta cifra.
En paralelo la
ley también establece un mecanismo extraordinario de apoyo a la
liquidez para aquellas comunidades autónomas y corporaciones locales que
lo soliciten.
Este mecanismo estará condicionado a un plan de
ajuste sometido a rigurosas condiciones de seguimiento, remisión de
información y medidas de ajuste extraordinarias.