Los impagos de la administraciones canarias a empresarios y trabajadores autónomos han sido una de las causas principales del cierre de mil sociedades en el archipiélago en 2001
,
según ha denunciado hoy la Asociación de la Empresa Familiar (EFCA).
Según ha informado hoy la entidad en un comunicado, la deuda
contraída el pasado año por las administraciones públicas de las Islas
con empresarios y autónomos superó los 516 millones de euros, "y amenaza
con seguir subiendo ante la falta de un compromiso real con el tejido
empresarial isleño".
Y es que, según la Asociación de la
Empresa Familiar de Canarias, "la falta de liquidez está literalmente
ahogando a muchas empresas de las Islas que se han visto abocadas al
cierre y tienen, precisamente, en las instituciones públicas a sus
mayores deudores".
De hecho, la EFCA añade que, según datos de
la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos, unas 920 empresas
cesaron su actividad en Canarias el pasado año, unos cierres que se
elevan a 11.000 en las siete islas durante si se atiende a todo el
periodo de crisis.
La EFCA considera que "se ha generado un
temor injustificado hacia el empresario, que en última instancia es el
responsable de generar empleo y actividad económica, al tiempo que
contribuye al sostenimiento de la Seguridad Social".
En
opinión del colectivo al que representa esta asociación, "las
dificultades burocráticas y el incremento de la presión fiscal se añaden
a un panorama que ha de ser cambiado para que pueda volver a aflorar la
iniciativa privada".
Con ello, la entidad dice posicionarse
"en contra de la figura del llamado emprendedor, acuñada en los últimos
tiempos para referirse al empresario" porque, a su juicio, se trata "de
un eufemismo que no refleja la realidad de una actividad económica que
requiere todo el apoyo de la sociedad y, muy especialmente de las
administraciones públicas".
Para la EFCA, esta figura "se
confunde con el espíritu emprendedor que en el contexto del siglo XXI ha
quedado postergado, y que ha de predicarse, no sólo del empresario,
sino de la propia ciudadanía".