El salón de actos del Ayuntamiento de O Barco de Valdeorras (Orense), fue protagonista e pasado fin de semana de una conferencia del doctor en Geografía e Historia José Ignacio Algueró Cuervo, que bajo el título "Ruiz de Padrón: De La Gomera a Valdeorras, una vida en defensa de las libertades", ofreció el historiador gomero con motivo del bicentenario de las Cortes de Cádiz.
De vuelta a La Isla, Algueró Cuervo, concede a GomeraVerde.com la siguiente entrevista:
La conferencia y coloquio posterior se puede escuchar pulsando el reproductor que figura en la parte superior de esta noticia.Muchos gomeros han oído hablar de Ruiz de Padrón, pero pocos en un sentido más o menos amplio conocen su verdadera obra. ¿Podría indicarnos brevemente los logros más importantes de esta figura?
A Ruiz de Padrón se le conoce principalmente por el importante papel que jugó en la abolición de la Inquisición por las Cortes de Cádiz, pero también intervino en otros asuntos, tales como: la supresión de un impuesto que pagaban los campesinos gallegos llamado voto de Santiago, la creación de una sala de la Audiencia y de un Obispado en Tenerife, la creación de la Universidad de La Laguna, y alguno más. Pero, además, nos dejó textos escritos en los que demuestra una erudición propia de un ilustrado, fue un líder en la lucha de los valdeorreses contra las tropas de Napoleón, dirigió un hospital, ideó y ayudó a construir un canal de riego en su parroquia de Villamartín de Valdeorras (Orense), introdujo técnicas de cultivo que había aprendido en su viaje por Europa… Y todo, con un hilo conductor: la defensa de la libertad, aún a costa de perder la suya.Como Doctor en Historia, ¿Considera que La Gomera le ha dado a este personaje el valor histórico que merece?La Gomera le ha dado su nombre a una calle y a un colegio, y le ha dedicado un busto, además de patrocinar la publicación de dos libros y celebrar sendas jornadas en las que varios especialistas analizamos su vida y su obra. Ahora se ha creado una comisión para su nombramiento como hijo predilecto, y en la reunión que tuvimos se plantearon varias iniciativas que, si se llevan a la práctica, harán que esta extraordinaria persona sea más conocida por sus paisanos.Creo sinceramente que la isla de Tenerife tiene una gran deuda con Ruiz de Padrón, pues, pese a que le ha dedicado una calle, no es suficiente, pues tanto La Laguna como Santa Cruz de Tenerife se beneficiaron mucho de las intervenciones de Ruiz de Padrón en las Cortes de Cádiz y en las de 1820, en las que fue diputado por Galicia, decisión en la que influyó su dolor por no haber sido apoyado desde Tenerife con ocasión de su proceso judicial y posterior encarcelamiento.¿Qué cree que podemos hacer aquí para que se le conozca más?Como docente que soy, creo que la clave está en que los jóvenes gomeros de Primaria y Secundaria conozcan su figura, hagan redacciones, dibujos, comentarios de texto, trabajos en grupo, etc.; no sólo ahora, sino que Ruiz de Padrón debería aparecer siempre en los contenidos curriculares que se imparten en la isla que lo vio nacer y a la que quiso venir a morir, sin poder conseguirlo.Recientemente ha estado usted en O Barco de Valdeorras (Orense), dando una conferencia sobre este ilustre gomero. ¿Qué tal su experiencia allí?Para mí fue muy emocionante. La comarca de Valdeorras era la única ligada a la vida de Ruiz de Padrón que me faltaba por conocer, y pude visitar las ruinas del Hospital que dirigió y de la capilla en la que murió, así como el canal de riego surgido de su cabeza y de sus manos. En cuanto a la conferencia, asistieron sesenta personas y fue seguida de un interesante coloquio.¿Cómo surgió la posibilidad de dar esta conferencia, y cuál fue su contenido?Supe por gomeraverde.es que el Instituto de Estudios Valdeorreses quería organizar unas conferencias con motivo del bicentenario de las Cortes de Cádiz. Yo les había enviado hace años un ejemplar de mi libro Ruiz de Padrón, gomero ilustre, y el entendimiento para dar la conferencia fue inmediato. Ellos deseaban estrechar lazos entre La Gomera y Valdeorras, y la conferencia ha sido un primer paso, pero estoy seguro de que se darán más.En cuanto a su contenido, repasé la vida del sacerdote y diputado gomero, deteniéndome especialmente en sus años vividos en Valdeorras (1808-1823),¿Usted siempre ha mostrado gran admiración por este personaje? ¿Por qué?Al ver la placa que hay en su casa natal, un día de septiembre de 1986, me hice el propósito de conocer su trayectoria vital. Según profundizaba en ella, descubrí a una persona culta, comprometida con los demás, amante de la libertad, y dispuesto a sacrificarla en defensa de unos principios que consideraba irrenunciables. A partir de ahí, mi nuevo objetivo fue dar a conocer su figura a quienes no la conocían, con la esperanza de despertar en ellos admiración por su obra, y orgullo de ser sus paisanos.¿Considera que Ruiz de Padrón es un personaje conocido y admirado en la comarca orensana de Valdeorras?En mi reciente visita pude comprobar que entre los socios del Instituto es conocido sobre todo por su papel en la abolición de la Inquisición. Sin embargo, al tratarse de una comarca en la que la agricultura tiene un peso importante, y por el hecho de que aún puede visitarse y es utilizado, muchos valdeorreses identifican a Ruiz de Padrón con el canal de riego, pues supuso un impulso extraordinario para los cultivos y para la mejora de la economía de la zona.¿Dónde se le conoce mejor, donde nació (La Gomera), o donde murió (Valdeorras)?Es difícil responder a esta pregunta. Lo importante es que todos colaboremos ahora a conseguir que tenga en la Historia el lugar que se merece. Villamartín de Valdeorras le ha dedicado ya una calle, y próximamente inaugurará un monumento en su memoria. Sería bueno que se restauraran las construcciones unidas a la vida de Ruiz de Padrón, pero el coste económico sería muy elevado, por el estado en que se encuentran.Espero que el hermanamiento entre la villa en la que nació y la villa en la que murió se haga realidad pronto, y que se hagan realidad todas las iniciativas que ahora mismo están en proyecto. Será una forma de contrarrestar el tremendo daño que se le hizo a Ruiz de Padrón en vida y después de muerto, pues sus enemigos quisieron borrar cualquier huella física de su paso por esta vida.