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Rafael Zamora Méndez
Sábado, 18 de marzo de 2017
Donde hay fe, existe la esperanza.

Laureles paternos

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Debemos de estar plenamente convencidos de que NO hemos sido creados en un amargo valle de lágrimas ¡Nosotros, por desdicha, tal vez, por indolencia, siendo razonables seres humanos, a la vista está, lo hemos transformado en eso!.

[Img #53668]La vida sigue y todo pasará: Los atentados, el dolor, la tragedia, los muertos y heridos, las fiestas, los carnavalescos festejos populares; en todas partes,sitios y lugares,porque,la poderosa medicina del tiempo, es inexorable y no existe en el mundo ningún soberano poder que le sepa y quiera darle vuelcos a la atribulada loca tortilla.

 

Cuando suceden las catástrofes, cuando para siempre se nos va un ser querido,cuando nos enteramos de crímenes y violaciones,terremotos,inundaciones,inocentes recién nacidos depositados sin piedad alguna en sucios apartados contenedores de basura, sangrantes desahucios, aviones que se vienen desde las altas nubes a la baja tierra, pereciendo centenares de pasajeros... quedamos tan impactados, tan fuera de sí que, la vista se nos nubla, la mente se oscurece y los comentarios permanecen flotando en nuestros labios días, semanas, a lo sumo, meses, hasta que todo se olvida, pasa y, “aquello que ya fue”, únicamente sigue flotando en el malsano ambiente, tan solo a la incierta espera de lo que en el infalible y problemático futuro haya de comparecer.

 

Todo esto es, en términos generales, resulta algo muy diferente, bastante disparejo, cuando en carne propia, nos toca personalmente sufrir,padecer, en aquello que particularmente nos ataña y corresponda.

 

¡Se nos van nuestros padres y, siempre, como un dardo, permanecen presentes en lo más insondable del corazón y en lo más penetrante del alma! Conservamos el grato recuerdo de su presencia en cada rincón del vetusto hogar, evocando los felices días en que estuvieron a nuestro lado; sollozando las veces que, sin darnos cuenta de ello, les hicimos sufrir o, bien, por no haber seguido sus sabios consejos, sin piedad, pudimos gravemente ofenderles.

[Img #53667]Ahora... ¡cómo se nos desgarran las más íntimas fibras del encrespado sentimiento, ante la inalcanzable hora de una apesadumbra realidad, por sernos totalmente imposible el no conseguir reparar en absoluto tantas negras ingratitudes y desafortunados desmanes! Este mes de marzo, ya casi dando la vuelta, nos trae en volandas el designado “DÍA DEL PADRE”, a celebrar el 19 de los corrientes, solemne Festividad del Excelso Patrono Celestial, San José, nombrado defensor de los Obreros, del Seminario y, hasta podría ser el de la Buena Muerte, por su eficaz manera de “expirar entre los amorosos brazos de Jesús y de María”.

Muchos son los que consideran que dicha remembranza, fecha o conmemoración, ha sido concebida por el astuto consumismo, diligentes ventas o astutos negocios, para obtener dinero y que, así, prosperen los despiertos establecimientos comerciales,  creyéndonos a pies juntillas de que...los tales censores, ¡algo tendrán de extremada razón! De cualquier forma, no está nada mal de que, al menos, una vez al año, solemnicemos de una manera muy concreta, incomparable y determinada, la filial memoria dedicada a este ser tan querido, sin lugar a dudas, totalmente acreedor de todo nuestro más recóndito afecto y sentida ternura.

 

Suele comentarse de las madres, aquello de que... “NO HAY MÁS QUE UNA”. ¿Por qué no insistir también, sin ninguna clase de pícaras malicias, sobre el mismo dicho para el PADRE?
Si nos vamos por la parte creativa de que, sólo la mujer trae al mundo a un hijo, sin el hombre, incluso,
utilizando los modernos métodos de inseminación artificial, sin el varón, le sería imposible el palpable
milagro de poder concebir.

 

Por todo ello, especulando en una exclusiva jornada para este ser tan dilecto, indultando a nuestros primeros ascendientes, ADÁN y EVA, por cuyo pecado de engañosa soberbia, según la Historia Sagrada indica, hemos absorbido el duro correctivo del definitivo tránsito, les apuntaré de que:

 

PROGENITOR ¡NO HAY MÁS QUE UNO!

 

Día del Padre en portada
y, no me puedo callar.
¡Desde hora muy temprana,
se formará la jarana,
para poder celebrar!
Es la cabeza visible
y, el que lleva los pantalones.
¡El que nos hace posible
lo que parece imposible,
aunque le valga sudores!
Es el hombre del hogar
que, buena madre nos dio
y, de forma singular,
siempre nos quiso llevar,
por las sendas del honor.
Dirán que son comerciales,
estas fechas que “dan palo”.
¡Vivan las Festividades
y, este DÍA DE LOS PADRES,
aunque no tengan regalo!
Pero, no está nada mal
que, con el alma en total,
de una manera especial,
podamos bien demostrar,
nuestra ternura filial.
Se merece mucho afecto,
y larga felicidad.
¡Le debemos un respeto,
por ser el hombre completo,
ciñendo paternidad!
El que lo tenga en la tierra,
a Dios, las gracias de
ya que, en un padre se encierra,
esas medallas de guerra,
que le dimos al nacer.
¡Travesuras de niñez!
¡Demencias de juventud!
¡Ay, quién volviera a nacer,
para, a papá, devolver,
los clavos de tanta cruz!
Por flores los trocaría,
para, corona, ofrecerle.
¡Dulce paz encontraría,
porque, el cielo merecía,
y...¡no supimos quererle!
CUANDO PAPÁ SE NOS PIERDE,
ES CUANDO CUENTA NOS DAMOS.
¡EL CORAZÓN, MUCHO SIENTE,
Y, PADECE ENORMEMENTE,
SIEMPRE QUE LE RECORDAMOS!
DESDE MI GOMERA VERDE,
FELICIDAD A LAS PEPAS.
¡LA JORNADA MÁS ALEGRE,
PARA, SALUD, OFRECERLES,
A LOS PEPES Y JOSEFAS,

 

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