Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies

Rafael Zamora Méndez
Martes, 31 de octubre de 2017

Con las delicias del verso

Guardar en Mis Noticias.

Como una singular retentiva puramente familiar, aún atesoro de mi fenecida prima, Angélica Barreda Padrón, unos magníficos versos que ella solía acumular en una vieja libreta, ricamente heredada de su halagada abuela y que hoy, me permito traerles GomeraVerde,

[Img #58487] ya que son muy dignos de dar a conocer y que, muy bien, podrían haber figurado entre las mejores rimas que engalanan a  nuestra rica Lengua Castellana.


Por lo mismo, origino este individual preludio, de forzada introducción:
 
Doña MARIANA AYALA CASAÑAS,
fue una dama laboriosa,
que, por razones extrañas,
tuvo sus trucos y mañas,
para salir estudiosa.

 

Fue por el año aquel de mil ochocientos setenta,
que nació en Frontera de El Hierro, la “Cenicienta”.
Procuró educarse con aprovechados herreños
que en su atrasada época existían, pobres, sin luz,
emigrando con su familia en plena juventud,
hasta esa realzada  Cuba de los fantásticos sueños.

 

Allí, contrae matrimonio,
Con ISIDRO BARRERA PADRÓN,
dejando por testimonio,
a estos hijos de retoño:
LEOCADIA, ANTONIO y JOSÉ RAMÓN.

 

Con el tiempo, regresa a la Isla,
a la que no dejó de amar, pensar o sentirla.
Retorna, como con gracia decía, “a su barranco”,
para legarnos abundantes pruebas de creación,
en las que destacaremos la enorme inspiración
que, en sus rimas ejerciera todo poeta cubano.

 

Buena prueba de lo dicho, ahora mismo, aquí, rebosa,
porque, sinceramente, mucho más que cualquier cosa,
quiere departirles de esa  localidad famosa,
que a todo El Hierro incrementa por su agua milagrosa
y, a la propia Mariana, por su Poema “A SABINOSA”:

 

“A ti, bella Sabinosa,
estos versos te dedico,
por ser el pueblo más rico,
en clavel, jazmín y rosa.

 

Matizadas mariposas,
juguetean en tus faldas.
Las jóvenes mil guirnaldas,
tejen con crecido afán,
en abril, mayo y San Juan,
en tus campos de esmeralda!

 

Allí poseo un tesoro
que es inmensamente grande.
Tengo hermana y una madre
que con lealtad adoro.
¡Toda la plata y el oro
que el mundo pueda abrazar,
jamás me harán olvidar
estos seres tan queridos,
ni el pueblo donde he nacido,
a mis estudios unidos,
patrio suelo, nuestro hogar!

 

Allí yacen mis abuelos
que mis sueños arrullaron
y mil cuentos me contaron,
dando a mi llanto consuelo.

 

Por eso, todo mi anhelo,
cuando llegan vacaciones,
es retornar jadeante a aquel nido tan risueño
que meció mi primer sueño,
como la cuna del Dante.

 

En los días de verano,
cuando el sol llega al ocaso,
las horas muertas me paso,
mirando al mar africano.


    

En otros días, temprano,
me dirijo a la marina
y me siento en la arena fina,
de La Punta en La Dehesa,
donde la naturaleza,
puso conchas tan divinas

 

Caro lector:
Si algún día puedes al Hierro llegar,
no dejes de visitar
a la pobre choza mía

Dispensa mi poesía
porque no vale gran cosa,
pero... ¡mi corazón goza,
cuando trazo estos renglones
y da vida a mis pulmones,
el aire de SABINOSA!”

GomeraVerde.es • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress