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Isla de La Gomera
Domingo, 19 de noviembre de 2017

Grandes gomeros: Hupalupa, el "Gran Rey"

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Desde el día en que nació este heróico gomero ya estaba elegido por las estrellas para ocupar un puesto en la sangrienta historia de la Isla, dando ejemplo de serenidad, equilibrio y amor a su pueblo gomero.

[Img #58831]"Cuando el gran sabio perdió
 de vista a su fiel pareja,  
sin pronunciar una queja
 al abismo se lanzó.  
Allí su vida acabó
pero no acabó su historia.  
Su vida fue muy notoria,
sabio de la naturaleza,  
y en pago de su nobleza
 Dios lo recogió en su gloria."

(Coplas de Hupalupa)


 

Cuando nació, allá por la década do los treinta, del siglo XV,  fue llamado, con toda segundad, de otra manera a la que se le conoce, tal vez sea cierta la teoría que algunos defienden considerándolo el mismo Amalahuije y hasta Aguamuje y que ya en su mayoría de edad, seguramente, por esta condición y por el respeto y obediencia que supo ganarse de los demás jefes de tribus le dieron ol sobrenombre de "Hupalupa".

 

Hupalupa proviene del sustantivo guanche "Hupal-Hupal" y se traduce "Señor de todo" o "Gran Rey", esta última traducción es la que ha perdurado en el tiempo. No olvidar que este querido patriarca, sogún la tradición, vivía en Gerián donde dominaba el barranco de Zataratá, separado del de Guadá por la montaña de Aguamuje y la cueva del Adivino. Con toda seguridad este barranco también estaba bajo sus dominios, por lo que fue rebautizado por los invasores como Valle del Gran Rey, actualizándose luego en  "Valle Gran Rey".

[Img #58832]

 

En esle profundo e imponente Valle del Cantón de Orone, se conjuró la muerte de Pereza, en un tagoror secreto encabezado por Hupalupa, allí se decidió poner fin a los atropellos de Hernán Peraza "el joven" hacia nuestro pueblo. Comentaban las malas lenguas, por entonces, que Hupalupa mató a su propio hijo para demostrar ai Tagoror de la Baja del Secreto su poder, pero eso no está esclarecido del todo, por lo que pueden ser rumores creados y divulgados por los españoles para insinuar lo terrible y asesino que era.

 

"Y sus lágrimas se confunden con el rocío del monte y sus suspiros con el alisio que bendice nuestras cumbres".

 

Hupalupa supo gobernar con criterio y responsabilidad a un pueblo difícil e indomable como el gomero. Es un hombre que viene hacia nosotros a través del tiempo y nos da su mano firme, es un hombre medianamente alto y corpulento, con facciones que me parecieron familiares, su rostro curtido al sol daba a entender que era una persona inquieta, de esas que le gusta hacer las cosas bien, dos collares de cuentas eran sus únicos adornos, un auténtico "Rey".

 

Tenía una mirada profunda pero viva, me miró y enmudeció porque en un principio desconfió de mí, más al tiempo me aceptó como uno más. Él condujo al pueblo gomero hacia su máximo esplendor, este cincuentón al que yo conocí en sueños, me dijo....... "lo más Importante es el respeto al entorno y a la naturaleza, porque según la cuidemos ella nos cuidará con sus bendiciones."

 

 

[Img #58833]

 

Este anciano de voz pausada, cadenciosa y dulce, podía parecerse a cualquiera de nuestros abuelos en alguno de los barrios de la isla, con la única diferencia, tal vez, de la barba, los collares y el tamarco.

 

 

Hoy cuando ando y recorro mi isla llega a mi un susurro de tambores lejanos y un silbo que me dice. ...Zadache añaten nu, ¡Tiddara altiden nnegh!... "Adelante hermanos míos. ¡Viva nuestro pueblo!".

 

Entonces puedo comprender que su alma quedó aquí entre nosotros, entre nuestros riscos, vagando por ellos guiado por Orahán. A veces lo veo triste y cabizbajo sentado en una roca y sus lágrimas se confunden con el rocío del monte y sus suspiros con el alisio que bendice nuestras cumbres, creo que si pudiera le erigiría un monumento como el último Gran Rey de la Gomera, aquel que profirió combatir al invasor y luego morir de tristeza que esperar a que lo apresaran. Aquel cincuentón, simpático y vital llenó mi vida y yo al igual que el resto de los gomeros esperamos a que algún día baje de esos riscos y nos encamine hacia la añorada libertad.

 

Veo en él la fuerza de un pueblo que, aunque quinientos años después duerme y no recapacita porque está más pendiente de lo que viene de fuera que de lo que tiene en su isla, un día reventará como un volcán.

 

¡Gomero!....¡despierta y defiende tu cultura ante la extranjera, mira que ésta es superficial y peligrosa, mientras que la tuya es profunda y nos une al pasado y a sus gentes como poderosas raíces! ¡no las rompas!


Achlmenchia. Revista Eseken . nº 2. 1997.

 

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