Martes, 07 de Abril de 2026

Santiago Negrín Dorta
Lunes, 28 de Diciembre de 2020

El fin de una década...

Solo han pasado 30 y tantos años. Parece que fue ayer cuando en la década de los 80, se podía ir sin casco en la moto, sin cinturón de seguridad, y la tasa de alcoholemia permitida, era más o menos de 0.80 (hoy, eso la triplica). Se fumaba en los aviones y en los hospitales. Los premios de la Lotería no pagaban impuestos y los bares no tenían horario de cierre. Ahora el Virus ya se encarga de cerrarlos.

Santiago Negrín Dorta*


[Img #78103]Los productos veganos eran asunto de gente rara, y ver un chino por la calle, era como contemplar una especie extraterrestre. En los supermercados, nada de exquisiteces: arroz Rocío, galletas María y leche Millac. Los polos de Clipper de fresa, de la hielera de la nevera costaban menos de un céntimo. Hoy, entre guantes, mascarillas y distancias, mil chocolates y helados nos gritan desde las estanterías del Super.  

 

Si te caías jugando al fútbol, enseñabas la herida y te gritaban: “anda coño, échate un puñado de tierra y sigue jugando...”. Sinceramente no sé cómo escapamos vivos a esa década...ni cómo escaparemos a la que viene en unos días. Supongo que seguiremos viviendo y muriendo igual. Supongo que el coche o la moto, a pesar de tantas campañas de prevención, seguirán siendo armas de destrucción masiva.

 

Con la falsa seguridad en la que nos hicieron creer, llegó una Pandemia decidida a hacer buena la teoría de Darwin, y a hacer una limpieza étnico-planetaria, porque cada cierto tiempo, hay que barrer y fregar la casa. Fíjense si nos vamos resignando a vivir de esta manera tan ruin, que un amigo me comentaba ayer: “carajo, a ver si pasa ya esta Navidad, que me tiene frito, y volvemos a la tranquilidad de la Pandemia”. Que miedo...

 

Llegamos al final de una década, donde todo ha ocurrido, con 1.7 millones de muertos, la cuenta en negro y quemada, y agarrándonos a la esperanza como a clavo ardiendo. En Canarias, el clavo del Turismo, ya no se sujeta a la pared. Menos mal que este invierno ha llovido algo, a ver si llenamos las garrafas para la travesía en el desierto que nos espera. Como decía Lenin: “Hay décadas donde nada ocurre y semanas donde ocurren décadas...”

 

* Periodista y Analista de Actualidad. Profesor de Comunicación Universidad Europea.

 (Reflexiones de un periodista inquieto.  La Chincheta lo cuenta todo...  sin miedo, en dos minutos).

Comentarios
Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.60

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.