Educación respalda un congreso pionero sobre la detección del dolor invisible en personas con discapacidad
El encuentro, impulsado por la Fundación Canaria Aldis y con el apoyo de la Consejería dirigida por Poli Suárez, refuerza el compromiso del sistema educativo con una inclusión basada en recursos, formación y acompañamiento real
![[Img #102361]](https://gomeraverde.es/upload/images/02_2026/7137_00.jpg)
El consejero de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes del Gobierno de Canarias, Poli Suárez, asistió este viernes a la presentación del congreso Lo que el dolor no dice, un encuentro que se celebrará mañana sábado, 7 de febrero, en el Aulario General de Guajara de la Universidad de La Laguna (ULL) y que tiene como objetivo situar la detección del dolor invisible en personas con discapacidad en el centro de la agenda social y educativa. El congreso, impulsado por la Fundación Canaria Aldis, ha colgado el cartel de completo pocos días después de abrir inscripciones, confirmando la elevada demanda de formación especializada en este ámbito.
La presentación oficial tuvo lugar en la sede de Presidencia del Gobierno de Canarias, en una rueda de prensa en la que participaron, junto al consejero Poli Suárez, María Candelaria Delgado, consejera de Bienestar Social, Igualdad, Juventud, Infancia y Familias; Águeda Fumero, consejera de Acción Social, Participación Ciudadana, Voluntariado e Inclusión del Cabildo de Tenerife; y Ofelia Tabares, presidenta de la Fundación Canaria Aldis.
Durante su intervención, Poli Suárez señaló que “la inclusión no puede quedarse solo en un discurso” y subrayó que debe traducirse en formación, información, recursos y, sobre todo, “en un acompañamiento real”. En este sentido, destacó el esfuerzo que se realiza desde los centros educativos del archipiélago en materia de atención a la diversidad, con cerca de cuatro mil docentes especializados, la adaptación progresiva de infraestructuras y el impulso de proyectos pioneros como NEAE+21 o la Formación Profesional Adaptada. El consejero remarcó que el objetivo principal es siempre el alumnado, “a quien deben dirigirse todos nuestros esfuerzos”, sin olvidar el apoyo “a las familias y al personal educativo”, y añadió que este congreso conecta directamente con el trabajo diario que se desarrolla en Canarias para avanzar hacia una inclusión efectiva, apoyándose también en la detección temprana y el conocimiento científico como herramientas clave.
En la misma línea, María Candelaria Delgado puso el acento en la importancia de situar siempre a las personas en el centro de las políticas públicas y explicó que la creación de la Dirección General de Discapacidad ha permitido avanzar en la detección precoz de dolencias invisibles desde edades tempranas, reducir listas de espera y poner en marcha equipos itinerantes en todas las islas, en coordinación con cabildos y ayuntamientos, para atender de forma más eficaz a niñas y niños con discapacidad y a sus familias.
Por su parte, Águeda Fumero quiso reconocer los veinte años de trayectoria de la Fundación Canaria Aldis y su papel clave en Tenerife y en el conjunto del archipiélago. La consejera destacó que el título del congreso refleja “un reto colectivo que no podemos seguir ignorando” y defendió la necesidad de un trabajo coordinado entre administraciones públicas y entidades sociales, reafirmando el compromiso del Cabildo de Tenerife para que este encuentro no sea un hecho aislado, sino parte de una estrategia estable de apoyo a las personas con discapacidad y sus familias.
Por último, Ofelia Tabares destacó el carácter innovador y profundamente necesario del congreso, que reúne a referentes locales, nacionales e internacionales desde un enfoque integral de la salud. La presidenta de la Fundación Canaria Aldis explicó que, durante años, la intervención se ha centrado principalmente en el lenguaje y la conducta, mientras que muchas familias conviven con la incertidumbre de no saber si sus hijos sienten dolor, dónde les duele o si están desarrollando una enfermedad grave que no pueden expresar.
El congreso Lo que el dolor no dice ha despertado un notable interés entre profesionales y familias. El 85 por ciento de las personas inscritas pertenecen a los ámbitos sanitario, educativo y social —terapeutas, psicólogos, profesorado, pedagogos o personal de enfermería—, un dato que refuerza el carácter transversal y aplicado de un encuentro pionero en Canarias y único en su enfoque.
El programa del congreso abordará herramientas prácticas para ayudar a niñas, niños y jóvenes con dificultades de comunicación a reconocer y expresar el dolor físico, combinando enfoques médicos, fisioterapéuticos y de terapia ocupacional. El encuentro servirá además como punto de partida para un proceso formativo continuado, con cursos específicos dirigidos a profesionales y entidades del tercer sector en los próximos meses.
![[Img #102361]](https://gomeraverde.es/upload/images/02_2026/7137_00.jpg)
El consejero de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes del Gobierno de Canarias, Poli Suárez, asistió este viernes a la presentación del congreso Lo que el dolor no dice, un encuentro que se celebrará mañana sábado, 7 de febrero, en el Aulario General de Guajara de la Universidad de La Laguna (ULL) y que tiene como objetivo situar la detección del dolor invisible en personas con discapacidad en el centro de la agenda social y educativa. El congreso, impulsado por la Fundación Canaria Aldis, ha colgado el cartel de completo pocos días después de abrir inscripciones, confirmando la elevada demanda de formación especializada en este ámbito.
La presentación oficial tuvo lugar en la sede de Presidencia del Gobierno de Canarias, en una rueda de prensa en la que participaron, junto al consejero Poli Suárez, María Candelaria Delgado, consejera de Bienestar Social, Igualdad, Juventud, Infancia y Familias; Águeda Fumero, consejera de Acción Social, Participación Ciudadana, Voluntariado e Inclusión del Cabildo de Tenerife; y Ofelia Tabares, presidenta de la Fundación Canaria Aldis.
Durante su intervención, Poli Suárez señaló que “la inclusión no puede quedarse solo en un discurso” y subrayó que debe traducirse en formación, información, recursos y, sobre todo, “en un acompañamiento real”. En este sentido, destacó el esfuerzo que se realiza desde los centros educativos del archipiélago en materia de atención a la diversidad, con cerca de cuatro mil docentes especializados, la adaptación progresiva de infraestructuras y el impulso de proyectos pioneros como NEAE+21 o la Formación Profesional Adaptada. El consejero remarcó que el objetivo principal es siempre el alumnado, “a quien deben dirigirse todos nuestros esfuerzos”, sin olvidar el apoyo “a las familias y al personal educativo”, y añadió que este congreso conecta directamente con el trabajo diario que se desarrolla en Canarias para avanzar hacia una inclusión efectiva, apoyándose también en la detección temprana y el conocimiento científico como herramientas clave.
En la misma línea, María Candelaria Delgado puso el acento en la importancia de situar siempre a las personas en el centro de las políticas públicas y explicó que la creación de la Dirección General de Discapacidad ha permitido avanzar en la detección precoz de dolencias invisibles desde edades tempranas, reducir listas de espera y poner en marcha equipos itinerantes en todas las islas, en coordinación con cabildos y ayuntamientos, para atender de forma más eficaz a niñas y niños con discapacidad y a sus familias.
Por su parte, Águeda Fumero quiso reconocer los veinte años de trayectoria de la Fundación Canaria Aldis y su papel clave en Tenerife y en el conjunto del archipiélago. La consejera destacó que el título del congreso refleja “un reto colectivo que no podemos seguir ignorando” y defendió la necesidad de un trabajo coordinado entre administraciones públicas y entidades sociales, reafirmando el compromiso del Cabildo de Tenerife para que este encuentro no sea un hecho aislado, sino parte de una estrategia estable de apoyo a las personas con discapacidad y sus familias.
Por último, Ofelia Tabares destacó el carácter innovador y profundamente necesario del congreso, que reúne a referentes locales, nacionales e internacionales desde un enfoque integral de la salud. La presidenta de la Fundación Canaria Aldis explicó que, durante años, la intervención se ha centrado principalmente en el lenguaje y la conducta, mientras que muchas familias conviven con la incertidumbre de no saber si sus hijos sienten dolor, dónde les duele o si están desarrollando una enfermedad grave que no pueden expresar.
El congreso Lo que el dolor no dice ha despertado un notable interés entre profesionales y familias. El 85 por ciento de las personas inscritas pertenecen a los ámbitos sanitario, educativo y social —terapeutas, psicólogos, profesorado, pedagogos o personal de enfermería—, un dato que refuerza el carácter transversal y aplicado de un encuentro pionero en Canarias y único en su enfoque.
El programa del congreso abordará herramientas prácticas para ayudar a niñas, niños y jóvenes con dificultades de comunicación a reconocer y expresar el dolor físico, combinando enfoques médicos, fisioterapéuticos y de terapia ocupacional. El encuentro servirá además como punto de partida para un proceso formativo continuado, con cursos específicos dirigidos a profesionales y entidades del tercer sector en los próximos meses.












Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.40