Lunes, 16 de Febrero de 2026

Efe / Santa Cruz de Tenerife
Lunes, 16 de Febrero de 2026

Acusado de vender drogas alega que ha rehecho su vida y está a punto de acabar una carrera

La defensa de un hombre acusado de vender drogas ha alegado en el juicio celebrado este lunes en la Audiencia de Santa Cruz de Tenerife que ha rehecho su vida, que tiene una pareja estable y que está a punto de acabar la carrera de Arquitectura Técnica.


La Fiscalía pide para el procesado una pena de 4,5 años de cárcel al ser sorprendido por la Policía en una transacción de droga junto a otra persona dentro de un coche el 5 febrero de 2020, con motivo de la Luna Llena, en un descampado en El Médano.

La defensa pide la absolución o alternativamente que se tenga en cuenta la atenuante muy cualificada de dilaciones indebidas, y mantiene que si se cuantifica la cantidad neta de droga intervenida apenas serían 5,56 gramos entre cocaína, heroína, cannabis, MDMA o anfetamina.

El letrado ha pedido la suspensión de la vista alegando que no había acta de intervención, el largo plazo de tiempo transcurrido implicaba la prescripción, que la sustancia intervenida había sido eliminada y sólo se conservaban muestras o que la Policía en aquel momento dijo que “parecía cocaína”.

La Sala, sin embargo, ha decidido continuar con la vista, en la que la defensa ha insistido en la escasa cantidad de droga incautada, que apenas sería parecida a una bolsa de azúcar, que el encausado no tiene antecedentes penales y en este tiempo ha realizado prácticas en Noruega y Holanda.

El acusado sólo ha respondido a las preguntas de su abogado y lo ha hecho para asegurar que jamás ha vendido sustancia alguna, hace tiempo que no consume y que en estos años ha podido encauzar su vida de manera que hoy tiene pareja estable y está a punto de acabar su carrera.

En su turno de última palabra ha asegurado que se arrepiente, que lo encontrado por la Policía eran monodosis de varias drogas para consumo propio y sobre el hecho de que el dinero estuviera fraccionado ha dicho que se debía a que cerca había un kiosco en el que iba a comer y comprar alguna bebida.

Los policías que intervinieron en el juicio relataron que sobre las 18:30 de aquel domingo vieron el coche aparcado en un descampado y cómo uno de los ocupantes le entregaba 20 euros al encausado a cambio de una bolsa y que cuando éste los vio tiró otra con todas las sustancias al suelo.

Declaró el supuesto tercer ocupante del vehículo, que el fiscal denominó “un fantasma”, para asegurar que estaban dentro del vehículo pero que la Policía lo apartó a un lado y pese a tener droga no fue cacheado en ningún momento y que estaban consumiendo entre todos.

Un perito de la defensa mantuvo que el joven tenía la suficiente capacidad económica, un sueldo de 1.200 euros mensuales, como para dedicarse a la venta de drogas, y que la cantidad incautada pasaría de los 23,3 gramos a apenas 5,5, con un valor de 11 euros frente a los 900 cuantificados por la acusación pública.

En el interior del vehículo se encontraron 218,46 euros y una bolsa con casi medio gramo de ketamina, con una riqueza del 7,9%, dos bolsas de un gramo de cocaína con 24,22%, otras dos con 0,41 de anfetamina con un 25%. También había seis bolsas de MDMA con una pureza de entre el 80 y el 31%, y una más de anfetamina con un 7,1%, medio gramo de cristales de LSD, 1,34 de resina de cannabis, 2,3 de heroína con casi un 3% y cerca de uno de cannabis, por todo lo cual la Fiscalía pide una multa de 1.800 euros.

 

Comentarios
Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.40

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.