La escasez de personal cualificado, "el mayor problema para crecer" de la empresa canaria
La falta de personal cualificado en número suficiente es, "quizás, el mayor problema estructural que tienen las empresas de Canarias para poder crecer", ha afirmado este lunes el presidente de la Asociación para el Progreso de la Dirección del archipiélago (APD), Germán Suárez.
El empresario naval se ha hecho eco del parecer de varios de los congregados en un coloquio que, bajo el lema "Empresa y territorio. Construir desarrollo en Canarias", ha organizado la APD en Las Palmas de Gran Canaria, al insistir en que esa escasez constituye "el nudo gordiano" que constriñe el crecimiento del tejido productivo de las islas.
Ya que en ellas existe "falta de personal cualificado, a todos los niveles", en un volumen suficiente para que las empresas puedan acometer proyectos de ampliación de sus actividades o del ámbito territorial de las mismas, en especial cuando se pretende avanzar en la internacionalización de sus negocios, ha expuesto Germán Suárez.
Desde su experiencia como presidente del grupo Astilleros de Canarias, ha matizado que el problema en el archipiélago "no es que no haya una formación buena" de los trabajadores técnicos que demanda el mercado laboral, tanto en el contexto universitario como en el de la formación profesional, sino su cantidad.
Porque lo que sucede es que "no hay suficiente número de personas con perfiles cualificados" disponibles en las islas, donde los profesionales "son buenos", hasta el punto de que "a nosotros nos vienen empresas muy potentes del extranjero que se llevan a ese personal" ofreciendo mejores condiciones laborales en el exterior, ha asegurado.
Y ha cuestionado si el origen del problema podría ser "vocacional", en la medida en que, tal vez, lo que ocurre es que "no se está sabiendo generar vocaciones" en sectores económicos arraigados en la región, como el turístico y el portuario.
Aunque ese tipo de dificultades va más allá, según ha querido apuntar el presidente de la Confederación Canaria de Empresarios, Pedro Ortega, al sentenciar que ese "no es un problema del sector portuario o de la industria, es un problema general: no hay personal" adecuado en la medida que se requiere para afrontar los propósitos de expansión de las compañías isleñas.
Pedro Ortega ha apuntado, en todo caso, que en Canarias existe además "una necesidad estratégica de todas las empresas, que es la transformación" para adaptar sus sistemas de trabajo a las nuevas realidades del mercado.
Tanto -ha precisado- en lo concerniente a la irrupción de avances tecnológicos como la inteligencia artificial, que ha animado a aprovechar para mejorar en la medida de lo posible a todo tipo de negocios, grandes, medianos o pequeños, como a la necesidad de afrontar los efectos de "la incertidumbre estructural" que se ha asentado por los cambios geopolíticos, desde la guerra de Ucrania al conflicto de los aranceles.
Ha señalado que esa transformación, "además, debe ser profunda, porque debe afectar a lo que es el modelo de negocio, a la gestión, a la cultura de la empresa, de tal forma que se mejore en productividad, que se mejore en competitividad y que además se mejore la relación en la conexión con los clientes, con la sociedad y con el territorio".
El dirigente patronal de Las Palmas ha aclarado, con todo, que abordar esa renovación de negocios es factible en las islas, y, como ejemplo exitoso de ello, ha apuntado a la aseguradora Mapfre, una compañía con matriz estatal y de ámbito internacional pero que ha acometido una transformación singular en Canarias.
En esta comunidad autónoma, la aseguradora "tiene entidad propia", al trabajar en "una región única" con características diferenciadas, tanto por su geografía particular y distante del resto del territorio español como por la circunstancia de que su evolución ha estado ligada desde hace 40 años a su alianza con la entidad local Mutua Guanarteme, con la que se fusionó décadas atrás.
Algo que ha destacado su nueva directora regional, María José López, que ha explicado que en el archipiélago Mapfre ha efectuado cambios estructurales genéricos como en el resto del país, eliminando para unificarlas las secciones provinciales que existían, en este caso, en Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife, pero reforzando "la apuesta por la presencia en el territorio".
Como demuestran sus planes de futuro a medio plazo, que incluyen la creación de seis nuevos puntos de venta que se sumarán a las 127 oficinas que ya posee Mapfre a lo largo del archipiélago, ha dicho.
El empresario naval se ha hecho eco del parecer de varios de los congregados en un coloquio que, bajo el lema "Empresa y territorio. Construir desarrollo en Canarias", ha organizado la APD en Las Palmas de Gran Canaria, al insistir en que esa escasez constituye "el nudo gordiano" que constriñe el crecimiento del tejido productivo de las islas.
Ya que en ellas existe "falta de personal cualificado, a todos los niveles", en un volumen suficiente para que las empresas puedan acometer proyectos de ampliación de sus actividades o del ámbito territorial de las mismas, en especial cuando se pretende avanzar en la internacionalización de sus negocios, ha expuesto Germán Suárez.
Desde su experiencia como presidente del grupo Astilleros de Canarias, ha matizado que el problema en el archipiélago "no es que no haya una formación buena" de los trabajadores técnicos que demanda el mercado laboral, tanto en el contexto universitario como en el de la formación profesional, sino su cantidad.
Porque lo que sucede es que "no hay suficiente número de personas con perfiles cualificados" disponibles en las islas, donde los profesionales "son buenos", hasta el punto de que "a nosotros nos vienen empresas muy potentes del extranjero que se llevan a ese personal" ofreciendo mejores condiciones laborales en el exterior, ha asegurado.
Y ha cuestionado si el origen del problema podría ser "vocacional", en la medida en que, tal vez, lo que ocurre es que "no se está sabiendo generar vocaciones" en sectores económicos arraigados en la región, como el turístico y el portuario.
Aunque ese tipo de dificultades va más allá, según ha querido apuntar el presidente de la Confederación Canaria de Empresarios, Pedro Ortega, al sentenciar que ese "no es un problema del sector portuario o de la industria, es un problema general: no hay personal" adecuado en la medida que se requiere para afrontar los propósitos de expansión de las compañías isleñas.
Pedro Ortega ha apuntado, en todo caso, que en Canarias existe además "una necesidad estratégica de todas las empresas, que es la transformación" para adaptar sus sistemas de trabajo a las nuevas realidades del mercado.
Tanto -ha precisado- en lo concerniente a la irrupción de avances tecnológicos como la inteligencia artificial, que ha animado a aprovechar para mejorar en la medida de lo posible a todo tipo de negocios, grandes, medianos o pequeños, como a la necesidad de afrontar los efectos de "la incertidumbre estructural" que se ha asentado por los cambios geopolíticos, desde la guerra de Ucrania al conflicto de los aranceles.
Ha señalado que esa transformación, "además, debe ser profunda, porque debe afectar a lo que es el modelo de negocio, a la gestión, a la cultura de la empresa, de tal forma que se mejore en productividad, que se mejore en competitividad y que además se mejore la relación en la conexión con los clientes, con la sociedad y con el territorio".
El dirigente patronal de Las Palmas ha aclarado, con todo, que abordar esa renovación de negocios es factible en las islas, y, como ejemplo exitoso de ello, ha apuntado a la aseguradora Mapfre, una compañía con matriz estatal y de ámbito internacional pero que ha acometido una transformación singular en Canarias.
En esta comunidad autónoma, la aseguradora "tiene entidad propia", al trabajar en "una región única" con características diferenciadas, tanto por su geografía particular y distante del resto del territorio español como por la circunstancia de que su evolución ha estado ligada desde hace 40 años a su alianza con la entidad local Mutua Guanarteme, con la que se fusionó décadas atrás.
Algo que ha destacado su nueva directora regional, María José López, que ha explicado que en el archipiélago Mapfre ha efectuado cambios estructurales genéricos como en el resto del país, eliminando para unificarlas las secciones provinciales que existían, en este caso, en Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife, pero reforzando "la apuesta por la presencia en el territorio".
Como demuestran sus planes de futuro a medio plazo, que incluyen la creación de seis nuevos puntos de venta que se sumarán a las 127 oficinas que ya posee Mapfre a lo largo del archipiélago, ha dicho.












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