La Fiscalía pide triplicar las penas para alos acusados de robos, drogas y armas
La Fiscalía de Santa Cruz de Tenerife ha pedido para algunos de los acusados de cometer una cadena de robos, posesión de drogas y armas, el triple de penas de manera que pasan en un caso de 5 a 10,5 años y en otro 12 frente a los iniciales 4,4 dada la gravedad de los delitos y su continuidad y a los restantes 9, 8 y 4 años.
El Ministerio Público pide las mayores penas a los acusados de la comisión de hurtos, junto con el pago de 44.200 euros por considerar a uno responsable también del tráfico de drogas y tenencia ilícita de armas.
A los restantes les atribuye robo en casa habitada, de los que uno habría cometido 18 de los 21 contabilizados, a veces junto a otros; a tres les acusa de venta de drogas y a otro la tenencia de armas.
En la penúltima sesión del juicio a este grupo de presuntos delincuentes, todos han defendido su inocencia, incluso han negado conocerse entre ellos antes de la detención y han dicho que los objetos encontrados en las viviendas eran de sus familiares y uno más ha confesado que es toxicómano.
Todos ellos han asegurado que no tenían nada que ver con los 21 delitos cometidos a lo largo de la isla de los que son acusados por el Ministerio Público desde finales de 2022 a abril de 2024, cuando fueron detenidos.
En la sesión de hoy martes, intervinieron los últimos testigos de los 70 que han sido citados en estos últimos días quienes habían identificado a algunos de los acusados como autores de robos y también familiares que defendieron que determinados objetos incautados eran realmente suyos, como joyas o relojes.
La Fiscalía les atribuye haber atacado a los propietarios en algunas ocasiones, en otras no lograr su propósito y en unas más haber robado cantidades que llegaron a los 8.000 euros, aunque en su momento se descartó que formaran una organización criminal.
Las investigaciones confirmaron que casi todas las sustracciones se llevaban a cabo en casas habitadas y eran cometidas por cinco personas concretas tras forzar las cerraduras de la misma manera.
Una vez detenidos se hicieron registros domiciliarios en los que se hallaron unos 400 gramos de cocaína, 42 de hachís y medio de MDMA, armas, sustancias que hubiese alcanzado un valor de 22.200 euros y se hallaron también algunos de los objetos robados así como útiles para cometer los hurtos.
Mañana tendrá lugar la última sesión con la presentación de sus conclusiones definitivas por parte de la defensa que pidieron más tiempo para estudiar los cambios introducidos por la Fiscalía, pese a lo cual se reafirman en solicitar la absolución.
El Ministerio Público pide las mayores penas a los acusados de la comisión de hurtos, junto con el pago de 44.200 euros por considerar a uno responsable también del tráfico de drogas y tenencia ilícita de armas.
A los restantes les atribuye robo en casa habitada, de los que uno habría cometido 18 de los 21 contabilizados, a veces junto a otros; a tres les acusa de venta de drogas y a otro la tenencia de armas.
En la penúltima sesión del juicio a este grupo de presuntos delincuentes, todos han defendido su inocencia, incluso han negado conocerse entre ellos antes de la detención y han dicho que los objetos encontrados en las viviendas eran de sus familiares y uno más ha confesado que es toxicómano.
Todos ellos han asegurado que no tenían nada que ver con los 21 delitos cometidos a lo largo de la isla de los que son acusados por el Ministerio Público desde finales de 2022 a abril de 2024, cuando fueron detenidos.
En la sesión de hoy martes, intervinieron los últimos testigos de los 70 que han sido citados en estos últimos días quienes habían identificado a algunos de los acusados como autores de robos y también familiares que defendieron que determinados objetos incautados eran realmente suyos, como joyas o relojes.
La Fiscalía les atribuye haber atacado a los propietarios en algunas ocasiones, en otras no lograr su propósito y en unas más haber robado cantidades que llegaron a los 8.000 euros, aunque en su momento se descartó que formaran una organización criminal.
Las investigaciones confirmaron que casi todas las sustracciones se llevaban a cabo en casas habitadas y eran cometidas por cinco personas concretas tras forzar las cerraduras de la misma manera.
Una vez detenidos se hicieron registros domiciliarios en los que se hallaron unos 400 gramos de cocaína, 42 de hachís y medio de MDMA, armas, sustancias que hubiese alcanzado un valor de 22.200 euros y se hallaron también algunos de los objetos robados así como útiles para cometer los hurtos.
Mañana tendrá lugar la última sesión con la presentación de sus conclusiones definitivas por parte de la defensa que pidieron más tiempo para estudiar los cambios introducidos por la Fiscalía, pese a lo cual se reafirman en solicitar la absolución.












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