Lunes, 15 de Junio de 2026

Casimiro Curbelo Curbelo Casimiro Curbelo Curbelo
Domingo, 14 de Junio de 2026

Fortalecer los cabildos es fortalecer Canarias

La aprobación de la nueva Ley de Cabildos Insulares representa un paso importante para actualizar el papel de unas instituciones que han sido, durante más de un siglo, la administración muy cercana a la ciudadanía. Los cabildos no son una pieza secundaria del sistema institucional canario; son, en muchas ocasiones, la primera puerta a la que llaman los vecinos cuando necesitan una respuesta ágil y directa y adaptada.

 

[Img #103951]

Casimiro Curbelo

 

Por eso, avanzar en una nueva regulación que refuerce su autonomía, en su doble condición como administración autonómica y local, mejore la seguridad jurídica y adapte sus competencias al Estatuto de Autonomía de 2018 es una buena noticia para Canarias. También lo es que se incorporen materias tan sensibles como la vivienda, la igualdad, la inclusión social o las residencias de estudiantes, porque son ámbitos que inciden directamente en la vida diaria de la gente.

 

Ahora bien, esta ley no puede ser entendida como un punto de llegada, sino como un punto de partida. Canarias sigue teniendo un reto pendiente: corregir las desigualdades territoriales que sufren las islas no capitalinas. La doble y la triple insularidad no son conceptos teóricos; son realidades que encarecen servicios, dificultan oportunidades, condicionan el crecimiento económico y limitan la capacidad de muchas familias y empresas para competir en igualdad de condiciones.

 

Durante décadas, buena parte de la actividad administrativa, institucional y económica se ha concentrado en las islas capitalinas. No se trata de formular reproches, sino de reconocer una evidencia y actuar en consecuencia. Si queremos una Canarias verdaderamente cohesionada, debemos acercar la capacidad de decisión a cada isla, transferir competencias de forma responsable y dotar a los cabildos de los recursos necesarios para ejercerlas con eficacia.

 

La descentralización debe ser gradual, inteligente y útil para mejorar la gestión pública y de garantizar que las decisiones se adopten lo más cerca posible de quienes padecen los problemas. La realidad de La Gomera, El Hierro o La Palma no siempre puede resolverse desde una mirada centralizada.

 

Del mismo modo, es imprescindible abrir el debate sobre una fiscalidad singular para las islas no capitalinas. Sin instrumentos específicos, seguiremos reproduciendo las mismas desventajas demográficas, económicas y sociales. El Fondo de Solidaridad Interinsular es un avance, pero no basta por sí solo para corregir los desequilibrios acumulados durante años.

 

Fortalecer los cabildos es fortalecer Canarias. Y fortalecer Canarias significa garantizar que vivir en una isla no capitalina no suponga tener menos oportunidades, menos servicios o menos futuro. Esa debe ser la ambición compartida de esta nueva etapa.

 

Comentarios
Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.193

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.