Ser feminista en una sociedad matriarcal
Las modas si duda alguna, no siempre son saludables, veces de tanto oír, nos convertimos en meros repetidores de las frustraciones y aspiraciones de los demás, sin ser capaz de medir las consecuencias de esas acciones, solo por figurar se han cometido muchos errores a través de la historia.
Siempre he pensado que La Gomera es una sociedad matriarcal, quizás porque muchas de nuestras abuelas, tías y madres tuvieron que asumir solas la crianza de los hijos y el tomar solas el timón del hogar, porque muchos hombres tuvieron que emigrar, ellas en su soledad como mujer, lucharon y eso dio paso a una sociedad matriarcal, una sociedad donde en la mayoría de los hogares son las mujeres quienes llevan la voz cantante, pero ha surgido en la palestra nacional, un grupo de mujeres, a quienes de alguna u otra manera sienten que deben luchar por sus derechos, están en todo su derecho, valga aquí la redundancia, pero por favor, hay formas y maneras. Ciertamente hay que buscar una sociedad donde haya igualdad de derechos, pero también de deberes, una sociedad donde al pan se le llame pan y al vino se le llame vino. No se pueden pedir derechos con acciones violentas, como la de golpear a alguien que opine diferente, porque cuando se hace eso, en lugar de igualdad, estamos demostrando que nosotras mismas somos capaces de pisotear esa anhelada igualdad. Irónico el asunto…mucha tela que cortar.
El dilema que me surge…feminista y matriarcal, una cosa o la otra u ambas a la vez.
Marinera en tierra.
Siempre he pensado que La Gomera es una sociedad matriarcal, quizás porque muchas de nuestras abuelas, tías y madres tuvieron que asumir solas la crianza de los hijos y el tomar solas el timón del hogar, porque muchos hombres tuvieron que emigrar, ellas en su soledad como mujer, lucharon y eso dio paso a una sociedad matriarcal, una sociedad donde en la mayoría de los hogares son las mujeres quienes llevan la voz cantante, pero ha surgido en la palestra nacional, un grupo de mujeres, a quienes de alguna u otra manera sienten que deben luchar por sus derechos, están en todo su derecho, valga aquí la redundancia, pero por favor, hay formas y maneras. Ciertamente hay que buscar una sociedad donde haya igualdad de derechos, pero también de deberes, una sociedad donde al pan se le llame pan y al vino se le llame vino. No se pueden pedir derechos con acciones violentas, como la de golpear a alguien que opine diferente, porque cuando se hace eso, en lugar de igualdad, estamos demostrando que nosotras mismas somos capaces de pisotear esa anhelada igualdad. Irónico el asunto…mucha tela que cortar.
El dilema que me surge…feminista y matriarcal, una cosa o la otra u ambas a la vez.
Marinera en tierra.
















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